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Tres puntos suspensivos...

Veo miles de personas en mi día a día, ignoro la cantidad de ellas, así como ignoro sus pensamientos, sus anécdotas, por sus caras puedes clarificarlos: trabajadores, emprendedores, caminantes, amantes, soñadores, mentirosos, envidiosos, parias, escoria, sombras de quienes fueron alguna vez, inconscientes, inteligentes, irreverentes, discordantes, dementes, personas con delirios de grandeza que pasa hora a hora de su vida en un ajetreo constante, en búsqueda de un objeto, un objetivo, una promesa, la analogía perfecta de un Santo Grial, algo inexistente, distante.

Jóvenes, adultos, ancianos, bebes, personas tanto en la cúspide, como en la flor de su vida.

En los aspectos cotidianos de la vida podemos apreciarlos normalmente, más no sabemos quienes son, no conocemos sus nombres, desconocidos.

Sigo mi camino, pensando en quien me sigue, e ignorando a todos aquellos que simplemente por casualidades y acciones de Dios y del destino, están allí caminando en el mismo sentido que yo, algunos mas rápido, otros mas lento, pero al final todos hacia el mismo destino, que nos aguarda con los brazos abiertos.

Puedo escucharlos, algunos hablan de cosas interesantes y es tentador unirse a la conversación, mas por miedo a que me tomen por un demente entrometido, solo me mantengo en silencio, mirando fijamente al frente, como un maniquí en una vitrina, que no posee la protección de un vidrio, frágil, indefenso, sin otra alternativa que defenderme a mi mismo de miradas fugaces que se extinguen al yo dirigir mi mirada hacia la dirección de la que estas provienen.

Jóvenes hablando sobre sexo, alcohol, drogas, aventuras y placeres que solo han sido capaces de conocer por medio de historias como esta. Mentiras, experiencias falsas, todo un disfraz, recreado a la perfección por el miedo de no encajar perfectamente un una sociedad juvenil minimalista en la cual tu mayor mérito lo obtienes por la cantidad de veces que haz tenido sexo informal, en lugar de la cantidad de veces en la que te haz mantenido firme en tus decisiones o convicciones.

Cuentos de noches falsas, sabanas blancas mojadas, escenas de sexo, hoteles, pasiones y locura, amor desenfrenado  y delirios sexuales que solo han podido apreciar en paginas de Internet de contenido explicito, extrayendo información y dándole nombre a conveniencia, para entretener a un publico igual de ignorante que estos mismos, ilusos, débiles, jarrones vacíos, sin vida, cerebros en descomposición, dentro de un cuerpo lleno de vida.

Los receptores, intentan copiar la historia falsa de sus amigos, para llevarla a un publico igual de incauto que ellos mismos en lugar de crear la suya propia. Al final humanos, pero con cuerpo y almas de títeres, capaces de ser manipulados a conveniencia por compañías que cada vez promueven un estilo de vida menos adecuado.

Si así es ahora, ¿que quedará para aquellos que apenas comienzan a caminar?

Esos que apenas se están desarrollando dentro de los vientres de aquellas que siquiera han alcanzado en su totalidad su proceso de desarrollo. De esas que piensan que mientras mas tienen sexo con mas cool, sin analizar que piensan de ellas, amanecen cada día en una cama diferente, dejando esparcidos fluidos corporales en otro cuerpo, que siquiera reconocerá al día siguiente la delicadeza de su tacto.

Mientras tanto, la vergüenza ajena se apodera de mi mente, al verlas en estado de gestación, con franelas de 2do nivel de secundaria.

Sigo caminando mientras automóviles chocan, aviones caen, personas mueren mientras sonrío, hasta que detallo la noticia en la primera plana del diario del día siguiente, y le doy gracias a Dios por permitirme tener vida, por dejarme ver el rostro de mi familia, de mi madre, mi hermano y aunque ya no este conmigo bajo el mismo techo, también ansioso por mirar la cara de mi padre, para dedicarle una sonrisa, porque cada vez me acerco mas a ser un hombre tan dedicado y afectivo como el. Tranquilo, emprendo un camino inexplicable, con dudas e incertidumbre sobre lo que sucederá a continuación, pero con la fe que me caracteriza.

En silencio termino todas mis jornadas, feliz, contento de haber llegado por fin a encerrarme en estas cuatro paredes que ofrecen cobijo a mi ser, sin peligros, sin preocupaciones, con la única pregunta que nos queda a todos por responder. ¿Que sucederá mañana?

No lo se, tengo y mantengo la duda, el tiempo en el reloj no se detiene y pasa fugaz y rápidamente a la vista del hombre , sucesos y acontecimientos importantes transcurren mientras estoy descansando a plenitud, en esta cama compartida con la sombre y el espacio en el que alguna vez hubo una amante.

Despierto y pienso que, el mañana no esta prometido, el Hoy es el único día que cuenta, y hacia atrás no hay caminos. Por eso escribo mi historia dejando al final, Tres puntos suspensivos...

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