La espera. Incertidumbre. Eso eres. El tono de espera de un llamado del alma. Llamado no correspondido. Llamado no atendido. Un mensaje de voz en el oído de un corazón perdido. Eres la eternidad. Esos nervios que dan antes de lo que se apremia. Eres mi paciencia acabándose. El silencio antes de morir. La calma antes de la tormenta. La vida de un amor, que ya está muerto. Eres, ¿qué eres? Eres el tono que se pone en marcha al terminar una llamada. El usuario no disponible de mis deseos. Un error de transmisión. No hay conexión. Eres el maldito tono de espera. El que mi alma anhela que desaparezca, pero aún no te decides por atender. H.M.
Edificio eterno. Con tus caras tristes, tus adeptos llenos de hipocresía. Una casa de espejos eterna. Con verdades tergiversadas a convenir. Letrina de perros y vagabundos. La epitome de lo irónico vive en ti. Un pueblo muerto de hambre. En búsqueda de esperanzas y fe. Un directo que usa copas de oro. Y bebe sangre y come carne de un salvador. Eres el hogar de las ilusiones. Tribunal. Cementerio. Una casa de artimañas. Y alguna vez me senté en tus filas de asientos. Buscando perdón. Rogando justicias. Buscando fe. HM.