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Anne.

—Quiero probarte -dije

Y comenzaste con unas de esas, tus tantas cantaletas, diciendo que mi seguridad rayaba en el egocentrismo, y que algunas veces, podía caerte realmente mal, pero...

¿Acaso es mi culpa? Que jamás hayas sabido expresar abiertamente tu sexualidad, y que suprimas estos aspectos de tu vida como si fueren cosas no relevantes.

¿Es acaso mi culpa estar bien conectado con mi sexualidad? Conocerme, saberme y sentirme hombre. Disculpas, por estar seguro de mi mismo, Anne, jamás pensé que a una mujer pudiere resultar incómodo ser deseada por alguien del sexo opuesto.

Pero hablándolo bien, hay tantas maneras de "probar", que es casi imposible darle una connotación sexual, lo cual me deja airoso pues sé, que estás predispuesta sobre este tipo de temas, y, ¿por qué?

No tengo absoluta culpa de tus malas experiencias, de que estés dañada, rota o defectuosa, en realidad nadie tiene la culpa de nuestras carencias, nuestros errores, de nuestras malas decisiones.

Tenía ansias de besar tu boca, y no las tengo.
Tenía anhelo de morder tu cintura, y murieron mis anhelos.

Quise rodear tu cuerpo con mis brazos, acariciar tu piel con la dulzura de mil mieles, perderme en el resplandor de tus cabellos, e hilar su oro entre mis manos.

Morder tus labios.
Volverte loca.
Pero, ¿cómo hacerlo?
Si piensas que mi seguridad te hace mella.
Y aunque te quiera, no puedo.

Porque no dejaré de ser así, para que puedas estar en tu zona de confort y ser feliz.

H.M.

Comentarios

  1. a peticion del atrevido publico, quisiera leer algo titulado "anayad" . No me odie, gracias ;)

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