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Mostrando entradas de 2014

Vete.

No seas otra mala experiencia. Quiero que seas un buen recuerdo en mi vida. Una buena etapa, llena de buenos pensamientos y sensaciones. Bésame, pero no llenes de amor mis labios. Acaríciame, fría y sin ternura. Mírame, con la certeza de que no hay posibilidad de tener un futuro juntos. Recuérdame, no como hombre, sino como compañero. No seré el amor de tu vida, no seré tu camarada de buenas y malas. Soy el aire que estará en tus pulmones hasta que decidas soltarlo. Mis caricias no son falsas, están cargadas de ternura, pero no esperan nada a cambio mis manos. No deseo tu amor, no deseo tu admiración, pues no soy alguien digno de amar y mucho menos alguien digno de admirar. Soy una bomba de tiempo. Mantente cerca si te gusta la adrenalina, la intensidad, el peligro, ese extraño placer que sientes cuando estás a punto de caer. Pero mantente alerta, alerta para alejarte, para correr si haz de correr y huir de mis manos si su toque ya no es placentero para tu piel. Déjame con u...

Olvida.

Queriendo conocer los secretos de tu alcoba, le hice el amor a tus deseos, con protección por supuesto, para no contagiarme de la enfermedad que provocan tus caprichos. Besé los labios de tu soberbia, los acaricié, los adoré y los morí, para que desnudaras tu vanidad. Baja las persianas de tu orgullo y desprende de tu cabello el velo de la dureza. Limemos las asperezas con la piedra pómez a la que los enamorados llaman amor. Fumemos de la hierba que algunos llaman felicidad y llenemos nuestros pulmones con carcajadas y sonrisas. Olvidemos las dificultades y las contrariedades. No he de mentirle, ¿y para qué? Si de mis ojos brota la pura y absoluta sinceridad. Le anhelo tanto como la hoja pretende al rocío de la mañana. Que la desembocadura de tus temores sean mis fornidos brazos, que la salida a todos tus miedos sea mi existencia. Con todo desenfado y soltura aceptaré tus abrazos y caricias. Desplegaré y extenderé todo el momento, haré de él una eternidad, si así lo deseas. ...

Regresé.

En ésta vida, o te levantas y corres de cara al viento con esperanza de que vas a a avanzar, o te quedas allí parado, dejando que el viento te arrastre, te golpee contra mil y un obstáculos y haga de ti lo que le venga en gana. "La valía de las personas, no está en su apariencia, ni en sus riquezas, el verdadero valor neto de cualquier ser humano, está destacado en su fuerza, la voluntad, el valor y sus agallas para afrontar las dificultades" ¿Y no es cierto eso? Si el rey no es fuerte, no perdurará en el trono, si la reina es débil, no podrá cumplir su labor ante su rey, y si los herederos al trono sucumben, el reino quedará sin gobernante, sin reina y sin un futuro posible. La vida me trae a la nariz el olor fétido y ponzoñoso de la realidad. Había tenido por mucho tiempo los ojos cerrados, e ignoraba completamente, que me estaba convirtiendo en alguien débil y sin convicciones, sin ganas de seguir adelante, atado a mi mismo, sin percatarme de que mi obstáculo más g...

Tono de espera.

La espera. Incertidumbre. Eso eres. El tono de espera de un llamado del alma. Llamado no correspondido. Llamado no atendido. Un mensaje de voz en el oído de un corazón perdido. Eres la eternidad. Esos nervios que dan antes de lo que se apremia. Eres mi paciencia acabándose. El silencio antes de morir. La calma antes de la tormenta. La vida de un amor, que ya está muerto. Eres, ¿qué eres? Eres el tono que se pone en marcha al terminar una llamada. El usuario no disponible de mis deseos. Un error de transmisión. No hay conexión. Eres el maldito tono de espera. El que mi alma anhela que desaparezca, pero aún no te decides por atender. H.M.

Ven.

Quiero con mis labios tocar tus labios, mientras con tus manos tapas tu boca para no emitir ningún sonido. Quiero palpar cada centímetro de tu piel con estas manos, estas manos que le regalan placer a tu cuerpo de manera imposible. Anhelo besar cada espacio de tu ser, cada rincón de tu cuerpo y que cada uno de tus suspiros inunde el aire con una fragancia digna de los distintos placeres que sientes dentro de ti. Deseo que me quieras tuyo, tanto así como deseo hacerte mía. Qué el calor de tu cuerpo se una al mío y ya no exista el frío tan atroz que me devora en esta habitación. Nadar en la humedad de tu sexo con mi lengua y bañarme en el pozo de tus placeres. Entrégate a mi y juro que te haré sentir todo aquello que no te hice sentir la última vez. Prometo navegar las fuertes e impacientes olas de tu cuerpo y naufragar entre un vendaval de caricias y besos. Apreciaré la suavidad de tus senos, como un oriental aprecia la más hermosa flor de su jardín.  Deja salir a...

¿Cuándo?

¿Cuándo? No lo sé, he esperado ese momento es que las personas hagan los cambios pertinentes para poder tenerme en sus vidas, pero nunca sucede. No es que no puedan, es que simplemente, prefieren vivir un presente a su manera. Son las ganas de atarse a lo que conocen, a lo que están acostumbrados. ¿Desde cuándo son malos los cambios? Nunca es bueno vivir la vida de una sola manera, porque cuando realmente llegan cosas buenas a tu vida, ya estás tan arraigado a tu manera de vivir, que no aceptas eso que acaba de llegar, lo ves como una amenaza, algo que atenta contra todo lo que haz construido, y eso no es algo que quieres para ti, tanto así, que si llegases a aceptarlo y en algún momento llega a incomodarte, te deshaces de ello así sin más, como si no valiese nada para ti, como si fuese un simple objeto de esos que no lleva ningún valor sentimental, que desechas y ya sin arriesgarte o sentarte a esperar, a ver si luego de ese pequeño incidente, las cosas cambiaban a mejor. Sim...

Nuestro secreto.

Cada noche paseo y recorro los mismos pasillos de esta casa junto a ti, espiando tus caderas, apreciando sus movimientos, observando tus cabellos rulos cayendo sobre tus hombros. Me incita e intriga la idea de poder tenerte tan cerca, de sentir como el aroma de tu perfume impregna el aire y se introduce por mis pulmones, llenando mi alma de una calma inigualable. Al parecer este juego de encontrarnos por las noches para mirarnos fijamente a los ojos se ha vuelto un pasatiempo muy divertido para ambos. Hoy me tomaré a medianoche, el atrevimiento de ir más allá. Me tomaré la libertad de sin permiso alguno, darte un beso. Besos de esos que erizan la piel y apagan la razón. Un beso intenso e inmenso, como las ganas que tengo de adueñarme de tu cuerpo. Ya hace días que te miro y muchos más  que te deseo. Te pensé y te soñé de esta manera. Tu estatura está acorde a la mía, tu cuerpo tiene la forma que imaginé y tus ojos tienen ese destello, el brillo que te hace saber que acabas de encon...

Una vez más.

Solo somos dos. Tu. Yo. En una habitación que la luna olvidó. Pues no hay luz que ilumine. Mis ojos no te ven, y está bien. Al menos puedo sentirte y eso justo pienso hacer. Qué el aire se vuelva nada. Que no sea suficiente para este momento. Que no se detenga el vaivén de tus caderas. Gime, grita y muévete sin parar. No te detengas ni por un segundo a descansar. No le robes la sincronización a esta canción. Deja que todo fluya. Dame tu calor. Disfruta de la ilusión, de la fantasía, de tenerme una vez más. Dime con una mirada cuanto lo disfrutas, si amas la intensidad. La claridad. No hay castidad alguna esta noche. Disfrutame, y sabré disfrutarte. Devoraré tu ser, de pies a cabeza, como un animal, sin prejuicio alguno. Empapado en tu vientre, mojada mi alma entre tus muslos. Libérate de todo pensamiento mundano y deja salir a esa mujer. La impaciente. La frígida. La mujer insegura que se apodera de ti cada vez que me marcho. Esa mujer fría y sin vista amorosa...

No te necesito.

No te necesito. No te necesito al despertar cada mañana, sabiendo, que mi ánimo se hace altivo cuando estás. No te necesito, digo esto haciéndome creer a mi mismo que es cierto. No necesito tus besos, aunque mis labios morirán sin ellos. No necesito tus abrazos, que el calor de mi cuerpo se hace inexistente a mitad de la noche. No necesito tus ojos, ni luz en la oscuridad. No necesito tu voz, existe la música y ella apacigua mi ímpetu. No necesito tu amor, pues el mío basta y sobra. No necesito esperanza, pues sé que todo está perdido. No necesito el odio, pues no quiero odiarte. No necesito lástima, porque no mendigo amor. No necesito rencor. No necesito alma. No necesito la vida, porque no es bueno tenerla si no te tengo a ti. No necesito nada. Solo te necesito a ti. Aunque lo niegue. Aunque me mienta a mi mismo. Aunque parezca desalmado. Solo necesito tu cuerpo, tu ser y toda tu espiritualidad. Necesito de tus besos, de tus manos, de tu calor...

Hermano.

"El sabor de la derrota es más dulce, si caemos ante alguien a quién amamos." Un embate de espadas, rasgó la hermeticidad de la noche. El silencio se acabó. Culminó la danza de las estrellas. Y gotas de sangre pintaron la negra tierra. Honorable derrota. El frío se apodera de mi cuerpo. El aire me falta, mis fuerzas desvanecen. Con el último latido de un corazón rasgado, te pido. Imploro. Déjame morir como lo que una vez fui. Un héroe. Un campeón. Un hombre que ansiaba la grandeza. Quién pensó que cada una de sus acciones, era un acto heroico. Déjame morir acá como el legendario guerrero que fui una vez. Lástima que la guerra nos vea separados. Que no podamos luchar para un bien común. Las ambiciones de el mundo han hecho que nos enfrentemos. Y este enfrentamiento tuvo un ganador. Al final, solo quedábamos nosotros. Las últimas dos personas con brillo en sus ojos. O al menos, eso creí. Déjame caer aquí. En este espacio de tie...