Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de febrero 2, 2014

Una vez más.

Solo somos dos. Tu. Yo. En una habitación que la luna olvidó. Pues no hay luz que ilumine. Mis ojos no te ven, y está bien. Al menos puedo sentirte y eso justo pienso hacer. Qué el aire se vuelva nada. Que no sea suficiente para este momento. Que no se detenga el vaivén de tus caderas. Gime, grita y muévete sin parar. No te detengas ni por un segundo a descansar. No le robes la sincronización a esta canción. Deja que todo fluya. Dame tu calor. Disfruta de la ilusión, de la fantasía, de tenerme una vez más. Dime con una mirada cuanto lo disfrutas, si amas la intensidad. La claridad. No hay castidad alguna esta noche. Disfrutame, y sabré disfrutarte. Devoraré tu ser, de pies a cabeza, como un animal, sin prejuicio alguno. Empapado en tu vientre, mojada mi alma entre tus muslos. Libérate de todo pensamiento mundano y deja salir a esa mujer. La impaciente. La frígida. La mujer insegura que se apodera de ti cada vez que me marcho. Esa mujer fría y sin vista amorosa...

No te necesito.

No te necesito. No te necesito al despertar cada mañana, sabiendo, que mi ánimo se hace altivo cuando estás. No te necesito, digo esto haciéndome creer a mi mismo que es cierto. No necesito tus besos, aunque mis labios morirán sin ellos. No necesito tus abrazos, que el calor de mi cuerpo se hace inexistente a mitad de la noche. No necesito tus ojos, ni luz en la oscuridad. No necesito tu voz, existe la música y ella apacigua mi ímpetu. No necesito tu amor, pues el mío basta y sobra. No necesito esperanza, pues sé que todo está perdido. No necesito el odio, pues no quiero odiarte. No necesito lástima, porque no mendigo amor. No necesito rencor. No necesito alma. No necesito la vida, porque no es bueno tenerla si no te tengo a ti. No necesito nada. Solo te necesito a ti. Aunque lo niegue. Aunque me mienta a mi mismo. Aunque parezca desalmado. Solo necesito tu cuerpo, tu ser y toda tu espiritualidad. Necesito de tus besos, de tus manos, de tu calor...