Solo somos dos. Tu. Yo. En una habitación que la luna olvidó. Pues no hay luz que ilumine. Mis ojos no te ven, y está bien. Al menos puedo sentirte y eso justo pienso hacer. Qué el aire se vuelva nada. Que no sea suficiente para este momento. Que no se detenga el vaivén de tus caderas. Gime, grita y muévete sin parar. No te detengas ni por un segundo a descansar. No le robes la sincronización a esta canción. Deja que todo fluya. Dame tu calor. Disfruta de la ilusión, de la fantasía, de tenerme una vez más. Dime con una mirada cuanto lo disfrutas, si amas la intensidad. La claridad. No hay castidad alguna esta noche. Disfrutame, y sabré disfrutarte. Devoraré tu ser, de pies a cabeza, como un animal, sin prejuicio alguno. Empapado en tu vientre, mojada mi alma entre tus muslos. Libérate de todo pensamiento mundano y deja salir a esa mujer. La impaciente. La frígida. La mujer insegura que se apodera de ti cada vez que me marcho. Esa mujer fría y sin vista amorosa...
La manera en como vemos al mundo está determinada por el lenguaje que compartimos con nuestro entorno. Digamos que yo hablo hindi, y las personas a mi alrededor solo comprenden del lenguaje de señas, pero acá les será sencillo entender mi manera de mirar las cosas, al menos eso pienso yo.