Me he enamorado de lo imposible, de lo que puede ser y no será, no porque no pueda cumplirse o hacerse realidad, sino porque las grandes energías del mundo conspiran en mi contra cuando pienso en ti. Y cuando contemplo olvidarle, viene su aroma de mujer, la sonrisa de niña y con el frío filo de su belleza me roba los suspiros con una puñalada directa a los bajos instintos. Y me deja una herida viva, cada intento de cerrarla me roba un poco más de mi humanidad. Sé que despertaré algún día y estará cerrada la estocada que usted lanzó a las comisuras de mi boca, y será ésta como un libro cansado de contar su propia historia, sobre amor y dolor, sobre fantasías y algunos sueños rotos, pero allí estará, para abrirse otra vez cuando al amanecer piense como todos los días en lo hermosa que es tu sonrisa.
La manera en como vemos al mundo está determinada por el lenguaje que compartimos con nuestro entorno. Digamos que yo hablo hindi, y las personas a mi alrededor solo comprenden del lenguaje de señas, pero acá les será sencillo entender mi manera de mirar las cosas, al menos eso pienso yo.