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Mostrando entradas de 2015

Un imposible.

Me he enamorado de lo imposible, de lo que puede ser y no será, no porque no pueda cumplirse o hacerse realidad, sino porque las grandes energías del mundo conspiran en mi contra cuando pienso en ti. Y cuando contemplo olvidarle, viene su aroma de mujer, la sonrisa de niña y con el frío filo de su belleza me roba los suspiros con una puñalada directa a los bajos instintos. Y me deja una herida viva, cada intento de cerrarla me roba un poco más de mi humanidad. Sé que despertaré algún día y estará cerrada la estocada que usted lanzó a las comisuras de mi boca, y será ésta como un libro cansado de contar su propia historia, sobre amor y dolor, sobre fantasías y algunos sueños rotos, pero allí estará, para abrirse otra vez cuando al amanecer piense como todos los días en lo hermosa que es tu sonrisa.

Confieso.

Le confieso que he de pedirle que sea un poco más clara con las cosas que pide usted. Fuera como fuere, no puede usted decirme que deje de quererle, así, de la madrugada al alba, con la piel caliente y el aliento agitado. ¿Cómo puedo alejarme de usted? Cerrar un capítulo de una historia que aún no termina, no porque no tenga un final, sino por el hecho de que siquiera sabemos si realmente vale la pena ponerle un punto y final a lo que podría ser el mejor libro de amor, o el drama más trágico, quién sabe. Sólo importaba la historia juntos y lo que se pudo lograr en ese tiempo, con cada párrafo, en cada una de las oraciones, las pausas en las comas y los besos, los puntos y seguidos en los coitos interrumpidos por el éxtasis del sexo; es una lástima porque ha estado en sus manos, y lo ha desechado como los restos de una comidilla insípida y fría. Pretende usted arrancar de raíz lo inarrancable, porque el alma no olvida a conveniencia sino que borra cuando el tiempo y las heridas han sana...

Lo que nunca pude decirte.

Me guardé tanto y mencioné tan poco. Muchas banalidades y cosas simples te comenté, pero mucho callé, quizá por ello hoy no estamos juntos, porque me reservé tanto que al final resulté ser alguien diferente e irreconocible ante quién supuestamente te mostré. Me convertí en una caja de seguridad, cuyo única clave tenían tus manos. Manos que nunca jamás mi piel volvieron a tocar, dejando secretos guardados que nunca nadie podrá a la luz sacar. Pero si algún día llegara a abrirse, acá hay varias cosas que debes saber antes de que el rumor a tus oídos las haga llegar: Lo primero es que aún después de irte me preocupé y oré por ti. Segundo que te besé en silencio y me culpé por no mantenerte cerca. Lo tercero es que esto es sólo lo que pienso y no lo que me guardo realmente. Me guardé las sonrisas porque pensé que podrían servirme para luego, porque en ese momento era joven nuestro amor (según yo). Ahora realizo que quizá sonriendo un poco más pudiese haber sido yo quién alegrase tus días e...

Esta chica, esta mujer... esta loca.

"Y está chica, esta mujer, esta... loca, se toma el atrevimiento de sonreírme. Esta chica, sonriente, radiante, y cautivadora, con la que tomaría mil cafés, recorrería mil parques y bailaría mil canciones. Esta chica que me toma de la mano, que me abraza la espalda y besa mi cuello. Luego, esta mujer, me pide que me acerque un poco más, que estoy un poco lejos, y me acerco, huelo su perfume, me enamoro de su aroma, de su esencia. Esta mujer a la que besaría siempre, a la que amaría con el alma, esta mujer que se maquilla para sentirse bella y lo que hace es sacarme de mi cabal. Y luego... luego está esta loca, que habla mal inglés y ama dormir hasta tarde, esta loca que deja su ropa regada en mi habitación sin pudor ni vergüenza, esta loca que pide a gritos mi cuerpo y mi compañía. Esta loca que me hace reír, esta loca que me hace nombrar a cientas de deidades en vano, amante del helado de chocolate y los buenos besos. No sé con cual he de quedarme, querría así a una mujer, mirarí...

Khali.

Le rocé los labios con delicadeza.  Me rodeó con sus manos la cabeza y se comió mi boca, movió ávidamente su lengua y se deshizo de mi autocontrol. Le respondí el beso con rudeza y desespero, me hundí en su aliento y la atraje hacia mi. Adiós a mi camisa, hola al contacto de su piel, suave y tersa, cálida como el sol, y se lanzó encima de mi, tumbándome en la cama y sonriendo movió sus caderas de manera sensual, se meció encima de mi y levantó mi ánimo, que intenté adueñarme de su pecho y me rechazó, me arrojó hacia atrás y con picardía sacó su lengua mientras quitaba mi pantalón. Le observe con expectativa, mientras besaba mi pelvis suavemente, dando círculos, besos suaves, desesperantes besos, me sentía expuesto e indefenso y se aprovechó de ello, con suavidad metió mi miembro duro y ansioso dentro de su boca, húmeda y caliente mientras me miraba fijamente y sonreía. Jugó con él, pasó su lengua tal como si de una paleta de chocolate se tratase, devorándolo y empapándose la boca d...

Te amé.

No quiero más de este amor. Este amor que se volvió monotonía. No quiero más de este amor. Amor que me atrapa y me abandona. Amor que me llena, pero me rompe, tal martillo a la porcelana. No quiero de tu amor. De tu amor falso y ponzoñoso. Amor que promete y no cumple. Amor de espera. Amor de tiempo. Amor perdido. No, no quiero este amor, No lo quiero porque no le merezco. No le merezco porque no amo igual. No amo igual, porque soy mejor que esto. Y soy mejor que esto porque me quiero mucho más. Ahora que mis ojos están abiertos, y puedo mirarte en tu totalidad; me arrepiento de admirarte en principio, porque ahora ofreces una imagen que decepciona, cuando solías deslumbrar. Eres luz, pero fuera de mi oscuridad, ya no me alientas, no me inspiras, no me haces suspirar. Nuestra expectativa debe crecer conforme aumenta nuestro querer, mi expectativa de ti en lugar de aumentar decae, como la última luz de una vela que está por extinguir...