¡Bienvenido sea el niño Dios, a este hogar! Qué profana mi exclamación, sabiendo que lo que hago es pecado. Imaginarte aquí y sentir que estás a mi lado. La noche silenciosa y fría me hace compañía. Ansias. Deseos. Anhelos. Es ciertamente adecuada esta distancia que nos separa hoy. A mi, me da la calma necesaria para escribir esto. Y a ti, te da para descansar, al igual que el resto. Igual al resto de las personas que están durmiendo y sienten calor. Mientras yo muero de frío, necesitando tu amor. No he de desesperar, pues sé que el día llegará. El día en el que en estás fechas pueda tenerte siempre. Y mantenerte a ti y nuestro lecho calientes. Días en los que las horas se hagan ausentes. Y nos hundamos en idilios diferentes. Minutos. Segundos. Horas. Pasa el tiempo y cada vez más mi corazón te implora. Te deseo de manera desaforada y desesperada. Quiere tenerte dando vueltas en mi cama. Escuchar tus gemidos, silenciados por una almoh...
La manera en como vemos al mundo está determinada por el lenguaje que compartimos con nuestro entorno. Digamos que yo hablo hindi, y las personas a mi alrededor solo comprenden del lenguaje de señas, pero acá les será sencillo entender mi manera de mirar las cosas, al menos eso pienso yo.