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Se va...

Se van las horas, se nos va el tiempo y nos hacemos viejos. ¿Qué hacemos con nuestras vidas?

Los padres trabajando, los jóvenes estudiando y los niños jugando, ignorando que con el pasar de los años la vida hace más daño.

Desvivimos, pensando en nuestros problemas y dejamos de pensar el lo bello que es el mundo.

No percibimos ya el olor de un buen perfume, se pierde el sentido de ser felices solo por alcanzar nuestras metas.

¿Dónde quedo eso de ser feliz sin importar qué?

Nuestra ambición de ser alguien en nuestras vidas, es la misma que nos priva de los buenos momentos de la misma, tanto así, que olvidamos que con tener un nombre y un apellido, ya somos alguien en la vida, que dando nuestro cariño, ya significamos alguien en la vida de otra persona.

Las reuniones familiares solo son posibles en los cumpleaños, o en los funerales. ¿Por qué la muerte de una persona debe ser la única manera de ver a nuestros familiares?

Lástima que esto sea cierto.

Nuestra vida se pasa, se va, el tiempo no se recupera, ¿por qué perderlo en cosas que no nos llevaremos con nosotros?

Hay que aprovechar la vida, tomar riesgos y explorar el mundo, poco a poco, pero con seguridad.

¿Qué hago yo diciendo todo esto?

Si soy uno más de los que a la rutina le ha quitado parte de su vida.

H.M.

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