Te extraño y aunque quisiera decirte que siempre te llevo en mi mente no quiero mentirte. Deje de pensar en ti hace mucho tiempo y aún más tiempo me llevo dejar de amarte, olvidarte es como sacar del corazón una espina, hay que tener cuidado o la herida se contamina. Pienso ahora y llego a preguntarme ¿Cómo pudiste mi mundo dominar? Si ahora siquiera me has dejado fuerzas para caminar. Ni siquiera quiero escribirte pero debo desahogarme para seguir adelante, para salir triunfante y con la cara muy en alto como un gigante. Prometí a mi mismo que por ti ni una lágrima derramaría, que gran mentira, después de que te marchaste te lloré todos los días, te lloré como un niño al que le quitan su juguete favorito, te fuiste y me dejaste el corazón roto en pedacitos. Espero que encuentres la felicidad en otro lugar porque mi rostro no lo verás nunca más, desde que comencé a quererte nunca sentí por ti un odio tan fuerte y aunque se que de esta historia siempre seré el malo, déjame de...
La manera en como vemos al mundo está determinada por el lenguaje que compartimos con nuestro entorno. Digamos que yo hablo hindi, y las personas a mi alrededor solo comprenden del lenguaje de señas, pero acá les será sencillo entender mi manera de mirar las cosas, al menos eso pienso yo.