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Antigua amante...


Te extraño y aunque quisiera decirte que siempre te llevo en mi mente no quiero mentirte.

Deje de pensar en ti hace mucho tiempo y aún más tiempo me llevo dejar de amarte, olvidarte es como sacar del corazón una espina, hay que tener cuidado o la herida se contamina.

Pienso ahora y llego a preguntarme ¿Cómo pudiste mi mundo dominar? Si ahora siquiera me has dejado fuerzas para caminar.

Ni siquiera quiero escribirte pero debo desahogarme para seguir adelante, para salir triunfante y con la cara muy en alto como un gigante.

Prometí a mi mismo que por ti ni una lágrima derramaría, que gran mentira, después de que te marchaste te lloré todos los días, te lloré como un niño al que le quitan su juguete favorito, te fuiste y me dejaste el corazón roto en pedacitos.

Espero que encuentres la felicidad en otro lugar porque mi rostro no lo verás nunca más, desde que comencé a quererte nunca sentí por ti un odio tan fuerte y aunque se que de esta historia siempre seré el malo, déjame decirte que dejarte atrás funciono y no fue en vano, ahora conozco nueva personas, tengo nuevos amigos y también me gane al amor como enemigo.

Desde que te fuiste me siento tranquilo, sin obligaciones, sin la necesidad de robar sonrisas para recibir besos.

Me corté el cabello de manera diferente y también mi dialecto cambio drásticamente, ya no hay cursilerías en mis discursos y lo que digo es lo cierto desde mi punto de vista.

Ya no me interesa el amor verdadero o los que se ven en las revistas, soy un solitario hombre que encuentra la mejor compañía en su propio nombre.

Escribo esto para que quede claro que para la siguiente línea, ya te habré olvidado.

H.M

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