Quería verte, ansiaba tenerte entre mis brazos y besarte. Fui a buscarte, apresurado casi desesperado, acudí a tu encuentro, estacioné mi auto frente a las escalinatas de piedra, justo en la puerta de tu casa. Allí estabas tu con tus pijamas, imaginar que te hice salir de la cama solo para cumple mi deseo de tenerte junto a mi. Te invité a subir al auto y preguntaste si debías llevar algo más de ropa, sugerí que te deshicieras de esa idea, ya que no la necesitarías, en lo absoluto. Llena de asombro e intriga accediste a ir conmigo, abrí la puerta de el copiloto y subiste al auto, lo encendí y nos dirigimos a mi pequeña pero humilde morada, lo suficientemente acogedora para darle abrigo a nuestros cuerpos. Estacioné el auto, lo apagué y me percaté de que estabas dormida, intenté despertarte y luego de varios minutos reaccionaste, tome las llaves y subimos hasta mi departamento, afortunadamente no nos topamos con nadie en esta pequeña travesía, preocupados de que alguie...
La manera en como vemos al mundo está determinada por el lenguaje que compartimos con nuestro entorno. Digamos que yo hablo hindi, y las personas a mi alrededor solo comprenden del lenguaje de señas, pero acá les será sencillo entender mi manera de mirar las cosas, al menos eso pienso yo.