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Volver.

No pertenecer a un lugar en especifico.
¿Qué tan malo puede ser?
Caminar siendo un errante, tener miles de lugares que recorrer.
Tener el viento en tu rostro.
El suelo siempre caliente bajo tus pies.
Tu alma guiando tus pasos.
El sol reflejado en tus gafas oscuras.
Qué bonito ver el mundo desde esta perspectiva.
Pero ya quiero volver.
Al lugar del que alguna vez partí.
Quiero regresar al lugar donde tus ojos están.
Quiero volver a donde tus besos yacen.
Anhelo poder ver, tu cuerpo desnudo al amanecer.
¿Cuánto tiempo ha pasado desde aquella vez?
No mucho para mi, al parecer.
Pero volveré.
Volveré a ti.
Cortaré mi cabello.
Afeitaré mi barba.
Compraré ropa nueva, y a tu encuentro marcharé.
A recordarte quién soy.
A decirte por qué me fui.
Por qué me marche.
Prepárate.
Viste nuestra cama de dosel.
Abre tu alma.
Ábreme tu ser.
El mundo ha sido cruel.
Conmigo.
Derrotado está mi ser.
Cansado estoy de andar.
Y ahora solo quiero descansar.
Quiero vivir en ti, hasta que mis ojos cierren.
Quiero fallecer en cada beso.
Revivir con cada abrazo.
Infartarme con cada mirada.
Y renacer en tu querer.
Quiero volver.
Entrar de nuevo a tu corazón.
Y nunca pero nunca jamás, salir de allí.
Estoy cansado de caminar, mi corazón está exhausto y solo quiero, volverte a amar.

H.M.

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