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Qué bueno es.

Qué bueno es.
Saber que dejaste de hablar inglés, para hablar francés.
Qué bueno es.
Saber que dejaste de despertar a las 6, y ahora despiertas a las 10.
Qué bonito es.
Cambiar tu manera de dormir, que antes dormías sola, y ahora no puedes dormir sin mi.
Qué hermoso es.
Aprender de ti, cada día más.
Qué agradable es, saber que soy el cambio que hacía falta.
Pensar que entre a tu vida de forma repentina.
Cambia el semblante, levanta el rostro.
Tu vida cambié, y ese cambio soy yo.
Piensa que, ese hombre que alguna vez te besó, no existe y en su lugar estoy yo.
Quién no te fallará.
Quién otros ojos no mirará.
El hombre que otro cuerpo no recorrerá.
Un hombre que vive para ti.
Que sonríe.
Que respira.
Que suspira.
Piensa en mi, como la calma luego de la tormenta.
Como quién te hará estremecer.
Como quién te hará enloquecer.
Soy y seré, el viento en tu piel.
Las caricias por la mañana.
La lluvia en tu ventana.
Soy el aroma de un buen café.
Soy el piso frío bajo tus pies.
Soy el calor en tu pecho.
Tu aire.
Tu calma.
Tu dulzura.
Tu locura.
Qué bueno saber, que atrás no podrás volver.
Pues volver sería empeorar.
Sería derrumbar el castillo, que con besos construí alrededor de ti.
Destruir mi ilusión.
El sueño de ser el hombre, que pudo enseñarte realmente lo que es ser mujer.
Es que entrar a la cama de una mujer para no quitarle el frío es inútil.
No sembrar ilusiones en su piel, es una falta total y absoluta.
Es que, ¿qué hace un hombre con una mujer, si no le enseñará dónde está el botón de su placer?
Soy yo quién te mostró el cielo y las escaleras que llevan a el.
Soy quién hizo temblar tus piernas por primera vez.
Soy el hombre que sabe los secretos de tu cuerpo.
Hoy día soy, el que realmente sabe, con besos, hacerte desfallecer.
Qué bueno es, cambiarlo todo.
Qué bueno, hacerte sentir alegría.
Qué bueno, ser ahora tu compañía.
Aún mejor es, cambiar tu vida.
Y pensar, que hubo alguien alguna vez, jurando amarte.
Y mírame ahora, intentando rellenar , los rasguños que tiene la pared de tu corazón.
Llenando espacios vacíos en tu existencia.
Qué gran placer.
Placer de saber.
Pensar y entender.
Qué solamente conmigo, ahora quieres, a la cama volver.

H.M.

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