Aún no logro recordar nuestras últimas palabras.
No consigo encontrar el sabor de tus labios.
El salitre ha curtido mi piel.
El sol ha cambiado su color.
La espera me ha hecho impaciente.
El calor me ha tostado la cordura.
La arena carcome mis pensamientos.
El sonido de el mar, ya no es hermoso.
Me aturde, me hostiga.
La espuma de la orilla es similar a la que corre en las comisuras de mi boca.
Mi mente, mi mente desgastada por la sed, me pide saciarla.
Hace tiempo ya que se acabó el agua de mi cantimplora.
Hace tiempo ya que se acabó mi tiempo.
Hace tiempo ya que se acabó la espera.
Pero aquí seguiré esperando por ti.
Aquí me quedaré, anclado en la orilla, como navío inservible.
Soy un barco a vapor, que no tiene motor.
Soy la víspera de todos los deseos.
Soy la expectativa hecha hombre.
Tu eres el tiempo perdido.
Eres ilusión.
Eres perdición.
Eres lo que deseo, y a la vez lo que jamás tendré.
Sigo vivo por inercia.
Sigo vivo por la ansía de verte otra vez.
Presa de tiburones.
Presa del mar eterno.
Víctima de la grandeza de la naturaleza.
¡Maldita naturaleza!
Me ha arrebatado tu corazón.
Me ha arrancado el corazón de el pecho.
Me ha hecho un fantasma.
Soy el espectro que desea algo imposible.
Soy la desdicha, el miedo, el terror, la muerte.
Soy la pérdida de toda las virtudes.
Soy mil y una cosas.
Soy amante.
Soy agua.
Arena.
Mar.
Sol.
Playa.
Muerte.
Perdición.
Amor.
Desdicha.
Gracia.
Hermosura.
Ironía.
Soy el hombre que perdió a su mujer, presa de olas salvajes y aquí la espera, muriendo queriendo ver, lo que el mar se llevó, a la orilla volver.
H.M.
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