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¿Cuándo?

¿Cuándo?
No lo sé, he esperado ese momento es que las personas hagan los cambios pertinentes para poder tenerme en sus vidas, pero nunca sucede.
No es que no puedan, es que simplemente, prefieren vivir un presente a su manera.
Son las ganas de atarse a lo que conocen, a lo que están acostumbrados.
¿Desde cuándo son malos los cambios? Nunca es bueno vivir la vida de una sola manera, porque cuando realmente llegan cosas buenas a tu vida, ya estás tan arraigado a tu manera de vivir, que no aceptas eso que acaba de llegar, lo ves como una amenaza, algo que atenta contra todo lo que haz construido, y eso no es algo que quieres para ti, tanto así, que si llegases a aceptarlo y en algún momento llega a incomodarte, te deshaces de ello así sin más, como si no valiese nada para ti, como si fuese un simple objeto de esos que no lleva ningún valor sentimental, que desechas y ya sin arriesgarte o sentarte a esperar, a ver si luego de ese pequeño incidente, las cosas cambiaban a mejor. Simplemente no arriesgas tu estabilidad y juegas a lo que es seguro y conocido.
Amar es un terreno que no todos se atreven a explorar. Algunos por miedo no exploran lo hermoso que es sentirse ligados sentimentalmente a alguien y se quedan allí, solos en la penumbra. Otros se entregan a varias personas, hacen del amor un juego, de esos de rutina, donde entras a la vida de una persona y sales tan rápido de ella que apenas les dio tiempo de saber sus nombres. Y solamente algunos más que los anteriores, se entregan, se dejan llevar, pero no arriesgan lo suficiente como para sentir realmente todo lo que trae consigo amar a alguien.
Arriesgar: poner en riesgo. No es causalidad que en el diccionario aparezca como primer ejemplo "arriesgaría mi vida por ti"
Exactamente eso es lo que me hace escribir esto.
Arriesgo tanto, mi seguridad, mi estabilidad, mi tranquilidad mental y emocional, cuando estoy con alguien, que a esa persona se le hace demasiado sencillo dañarme.
Y no se equivoca el mundo cuando dice que aquella persona a quién amas es la que peor puede hacerte sentir en el planeta.
Guardas respeto, amor, consideración y cariño por una persona que no arriesga nada por ti, que no es capaz de apostar sus sentimientos en la gran mesa de juegos a la que llamamos amor.
¿Y que es el amor? El amor es la apuesta más grande que podemos hacer.
Apostamos nuestros sentimientos, nuestra carne, nuestra mente, nuestro corazón y nuestra piel a un buen postor, a aquella persona que creemos que hará valer nuestra inversión y hará crecer nuestra fortuna espiritual y emocional, con besos, caricias, abrazos y uno que otro momento romántico de esos que se comparten entre cuatro paredes y un lecho.
¿Y qué pasa? Es la gran pregunta, la pregunta de "las mil lochas", lo que pasa es que estoy cansado de apostar, estoy cansado de esperar que alguien me quiera tanto como quiero, y que tenga tanto miedo de perderme como yo tengo miedo de perder a ese alguien, y al notar que no pasa, me decepciono muchísimo.
Decepciono porque pienso que esa persona será capaz de amarme así, cómo la amo, que podrá quererme como quiero, que me pensará como la pienso y que me sentirá en su piel, tal y como la siento yo siempre.
Pero no, no me pasa, pasa que mientras hago todo mis intentos por guardar respeto, consideración y una buena visión de las cosas, esa otra persona se distrae, y no se esfuerza tanto como yo en hacer las cosas bien, algo que realmente genera demasiadas interrogantes, lo suficiente para cuestionarse si realmente vale la pena seguir intentando.
¿Vale la pena? Hay posiblemente dos maneras de ver las cosas en estas situaciones. O tú estás entregando demasiado, o la otra persona está entregando muy poco. Cuando estás sintiéndote mal por todas las actitudes que toma la persona en cuestión, definitivamente es que tu estás entregando mucho. Piensa siempre que el problema reside en ti y acertarás. Aléjate un poco, deja de ser tan cordial, tan atento y seguramente esa persona notará los cambios. El gran problema es, que no podrás hacer esto último, ¿por qué?
Porque tienes demasiado miedo de perder a la persona que te gusta. Algunas veces te cuestionas, si es que existe alguna razón por la cuál esa persona no arriesga tanto como tú. Tal vez quiera mantenerse abierta a otras ideas, y no sumergirse en una relación tan pronto. Puede también que no le agrades tanto como piensas. O que en algún momento, hayas dejado de ser el tipo de persona que le gusta, y comenzó a gustarle alguien más. Son cosas que pasan por la cabeza de cualquiera que se encuentra en esta situación, sé que no me sucede sólo a mí, y que como yo habrán miles de personas que en algún momento se sintieron así, pero no puedo detenerme en la calle y preguntar a todo mundo si alguna vez en su vida, pensó que la persona a quién amaba no demostraba lo suficiente el amor que le tenía.
Todo nos lleva a nuestra interrogante principal, saltando todas las palabras de más, pido que mis sentimientos sean ignorados y que pasen a mejor vida, así como pasaron a mejor vida algunos de los amores que pasaron por esta situación.
¿Cuándo?
¿Cuándo te arriesgas?
¿Cuándo demuestras tu amor?
¿Cuándo dejas al lado esa imagen de mujer fuerte, y dejas que lo blando de tu corazón hable por ti?
¿Cuándo vendrás a mi, llorarás entre mis brazos y me dirás cómo te sientes?
¿Cuándo abrirás realmente tu corazón?
¿Cuándo confiarás en mí?
¿Cuándo aceptarás, que a diferencia de otros, yo si he agregado color a tu vida?
¿Cuándo dejarás de mirar mis errores y comenzarás a aceptar los tuyos?
¿Cuándo dejarás de ser indiferente a la persona que te ama?
¿Cuándo amarás realmente?
Y por último...
¿Cuando demostrarás en realidad, que si sientas un gran amor por mí?

"Cuando el sol se oculta y no lo miramos ya en el horizonte, no podemos descartar la idea de que volverá a salir, sólo que cuando vuelva a salir el sol, nuestros ojos no apreciarán su luz con tanto esplendor como aquella primera vez que lo miramos"


¿Vale la pena? Claro que vale la pena luchar por ti.


H.M. 

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