¿Por qué?
Esperamos siempre al último momento para darnos cuenta de las cosas que perdemos por nuestra propia cabeza.
Y al final del día, lloramos porque aquello que tanto queremos ya no está, ni en nuestro catre, o en nuestra casa, siquiera en nuestras vidas.
Nos lamentamos, de perder, de ya no tener lo que deseábamos, lo que en algún momento anhelábamos, ¿por qué?
Cuando en realidad, insistimos tanto en desprendernos de ese algo, de ese alguien.
¿Por qué nos lamentamos de perder? Cuando pudimos haber ganado tanto.
Inconformes somos por naturaleza, por convicción, por decisión, porque queremos.
Somos así, insistimos en lo que hace daño, en lo que nos hace decaer, desvanecer, entristecer, todo aquello que nos hiere.
Somos adictos a eso, la tristeza, es una realidad de la que jamás escaparemos, y mucho menos terminaremos de admitir.
H.M
Esperamos siempre al último momento para darnos cuenta de las cosas que perdemos por nuestra propia cabeza.
Y al final del día, lloramos porque aquello que tanto queremos ya no está, ni en nuestro catre, o en nuestra casa, siquiera en nuestras vidas.
Nos lamentamos, de perder, de ya no tener lo que deseábamos, lo que en algún momento anhelábamos, ¿por qué?
Cuando en realidad, insistimos tanto en desprendernos de ese algo, de ese alguien.
¿Por qué nos lamentamos de perder? Cuando pudimos haber ganado tanto.
Inconformes somos por naturaleza, por convicción, por decisión, porque queremos.
Somos así, insistimos en lo que hace daño, en lo que nos hace decaer, desvanecer, entristecer, todo aquello que nos hiere.
Somos adictos a eso, la tristeza, es una realidad de la que jamás escaparemos, y mucho menos terminaremos de admitir.
H.M
Comentarios
Publicar un comentario