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Catedral.

Edificio eterno.
Con tus caras tristes,
tus adeptos llenos de hipocresía.
Una casa de espejos eterna.
Con verdades tergiversadas a convenir.
Letrina de perros y vagabundos.
La epitome de lo irónico vive en ti.
Un pueblo muerto de hambre.
En búsqueda de esperanzas y fe.
Un directo que usa copas de oro.
Y bebe sangre y come carne de un salvador.
Eres el hogar de las ilusiones.
Tribunal.
Cementerio.
Una casa de artimañas.
Y alguna vez me senté en tus filas de asientos.
Buscando perdón.
Rogando justicias.
Buscando fe.


HM.

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