Estas
ausente, te siento cerca pero igual ausente, te tengo frente a mi, estás
pensando, estás delirando, y no es por mi.
No
presto atención alguna a tu descuido, ya que has actuado así
los últimos meses, vas y vienes, estas y
desapareces, impalpable, intocable.
Fíjate que estoy
aquí sentado por obligación, te invite al cine con entradas que me fueron
regaladas, creyendo tu que era un detalle de mi parte venir a ver tu película
favorita.
Tanto así es tu
descuido que no te haz fijado que cuando me acerqué a saludarte esta tarde más
temprano, no te di ese abrazo largo y tierno que suelo darte cada vez que nos
encontramos para compartir.
No notaste mi nuevo
corte de cabello y tampoco caíste en cuenta de que tengo ropa nueva y tatuajes
nuevos.
Se hace más sencillo
tocar la superficie del sol a tocar la superficie de tu cuerpo. Tu piel es un
vago recuerdo, nuestra intimidad es eso que no existe, nuestra relación va
cuesta abajo y con ella mi vida se desvanece.
En mi mente aumenta
la intriga y esto fatiga a mis ganas de continuar, inunda el cansancio mis
ganas de quererte.
No tengo ánimos para
nada, todas las personas han notado eso, ya que las mismas butacas tienen más
vida que yo.
Hoy te note más
hermosa que antes, con una sonrisa renovada, pero aún así distante, te siento
lejana y con "lejana" me refiero a que siquiera te siento.
Otra abeja poliniza
la flor de tu amor, otro se aprovecha de el néctar de tu pasión, otra persona
te mantiene feliz.
Tu ignoras mi
conocimiento de la situación, supe que otro seducía tu piel porque ambos
frecuentan aquel motel, donde te tuve por primera vez, aquel lugar donde te
hice mujer, así como también ignoras que cada vez que entras allí, entra a mi
bandeja de texto un mensaje de mi amigo de la recepción.
Si supieras que
estaba preparando una sorpresa para ti, una noche magnifica, con champagne y
uvas, con besos y caricias en la mejor cabaña de ese lugar que sueles
frecuentar.
"Acaba de
entrar, con el mismo sujeto". Esas palabras en mi bandeja de texto cada
vez que te diriges a la habitación 301.
Ignorante de mi conocimiento te acercas y me das un beso
cada día por la mañana, y pienso que esa boca con la que besas, sueles
succionar el miembro erecto de tu amante.
Besas un muñón, ya
no soy una persona, soy solo un objeto, un pedazo de tela enrollado y mallugado
casi destrozado por tu traición, pero resistente a tus daños, los que he
aprendido a superar con los años.
Una sonrisa falsa
despide tu boca cada vez que tu lengua sucia termina de realizar sus fechorías
dentro de mi boca, cada vez que me besas siento un repudio inmenso hacia tu
persona.
Pero eres un ser
humano y debo aceptar que tal vez equivocaste.
Tal vez te hace el
amor mejor que yo, tal vez te cuida mas que yo.
Tal vez es más
detallista, tal vez es mejor amante.
Tal vez es mejor
hombre, tal vez no es un cobarde.
Cobarde como yo, que
no pude mantenerte junto a mi durante toda nuestra vida, cobarde por robarte
sonrisas cuando yo solo te di tristezas, cobarde por no ser yo esa única
persona a la que besas.
Soy un cobarde
porque no te cuide como un príncipe cuida a una princesa, soy cobarde por no
sentar cabeza.
Cobarde por no darme
cuenta de que vale más el que "es" y que vale menos el que aparenta.
Cobarde por no poder
cumplir mi promesa de ser siempre el que llevaría comida a tu mesa.
Soy un cobarde
porque así lo quise y no haré nada para cambiar mi posición.
No la cambiaré
porque no fui yo quién te envió a los brazos de otro hombre, no cambiaré porque
no fui yo quien dejo de amarte, porque todas las noches soy tu guardián, el
caminante, aquel que te cuida, tu cantante en las mañanas, sin esperar nada a
cambio, y siquiera eres capaz de decirme que me amas.
Sigue con tus
aventuras, desperdiciando sudor en otra cama, traición con traición se paga, y
a ti te pagaré con traición porque tu pudor ha desvanecido y ya no eres una
dama.
Eres una fulana, una
desconocida, forajida, una amante a escondidas.
Eres fuego en la
cama de un desconocido e invierno en la mía, eres todo lo contrario a lo que
pedí, a lo que busqué y soñé, eres todo lo contrario a la mujer con la que me
casé.
Mejor me retiro sin
dejar dudas, por la puerta grande, antes de morir ahorcado, presa de los
demonios como murió Judas.
La traición puede
vivirla cualquiera y ahora me doy cuenta de que no soy la excepción.
"Hasta aquí
llega nuestro viaje juntos, este es el momento de dejarte, espero que vivas una
vida plena con tu amante.
Sigue disfrutando en
aquel motel todos tus encuentros amorosos, para ti lujuriosos, para mi,
dolorosos.
Quédate con todo, el
apartamento y el automóvil, quien quita y también allá estado él en ellos.
Lo lamento, pero así
no lo quise yo, tampoco el destino, esto lo decidieron tú y mi mejor
amigo."
Así me despido de
ti, dejándote inmóvil en la salida de esa sala de cine, se acabo la función,
termino esta novela, te dejaré derramando lágrimas, se que te dolerá y que te
lastime, pero tu traición fue algo infame.
El dolor no es
eterno, eterna es la manera es la que lo infliges, traicionera.
H.M.
Comentarios
Publicar un comentario