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Mil y una emociones...

Resuena la lluvia contra el techo de esta casa..

Todo parece vació, lo que quedaba de naturalidad se esfumo, dejamos solo una cama con cubierta de seda decorando la espectral belleza oculta en la oscuridad de esta habitación...

Sonidos, vagos sonidos en la lejanía, voces, espectros de vidas pasadas, rondando lugares que visitaron alguna vez, amantes, caminantes, visitantes a los que es imposible ver a los ojos, pero es muy fácil sentir sus respiraciones en la nuca...

Ropa en el piso polvoriento de este aposento, solo se pueden ver halos de luz, entrando inconstantemente por la ventana entreabierta, al parecer detrás de todo este silencio y agonía, se esconden tus suspiros...

Agonía por el clima gélido que ofrece esta noche, tan turbia, tanta niebla es capaz incluso de confundirte y hacerte perder sentido de ti mismo..

Comienzan a acelerar los latidos de tu corazón a medida que me acerco a ti, es tan profunda la ausencia de sonido alguno, que puedo escuchar desde aquí lo rápido este late para bombear la sangre a través de tu cuerpo hacia tu sexo y hacerlo palpitar y retumbar tal instrumento de percusión...

Se detienen por un momentos los sonidos de exterior, al toque de mis manos, la seda queda opacada por la suavidad despampanante y prodigiosa de tu piel tersa y brillante..

Besos apresurados, sin motivo, sin propósito alguno, solo depositados en mi boca, sin siquiera esta poder responder adecuadamente a tal arranque de locura y deseo incontrolable...

Se detiene el tiempo y comienzan tus pulmones a apreciar ese aire que aún pueden obtener, disminuye tu respiración y tus deseos se convierten en ganas de tenerme, de poseer mi cuerpo, mientra deliras con solo tocarme...

Tu cabello cae por tu detallado y hermoso rostro, y al apartarlo se pueden apreciar tus ojos encendidos, emitiendo señales, fáciles de captar e interpretar..

Al parecer mi boca se desplaza a través de tu cuerpo, sin rumbo, sin destino, torpe fui guiado por tus dóciles manos hacia abajo, hacia la cuna de tus placeres, hacia el botón de tu locura, para desatar el idilio, la pasión y desbordar con locura la poca cordura que quedaba en tu mente...

Sabores, olores, texturas, mundos por explorar, desiertos extensos con oasis que incluían maravillas, volvió el ruido, pero con mayor intensidad, al parecer tu botón, tu punto de deleite se torno un poco mas sensible a mi tacto...

Mi lengua juega desenfrenada a conocer tu sexo cautivo, aun apenado ante este explorador, este intruso, este alguien ajeno a su naturaleza, pero a la vez tan delicado, tan sagaz, tan hábil...

Tus manos en mi cabello, tiran de el desenfrenadamente, al tacto, parece que no agradara a tu cuerpo el leve toque y calidez de mi lengua..pero tu cuerpo da vestigios de algo mas, de algo distinto, néctar emerge de tu centro, haciendo débil mi mente, quitandole el sentido a la vida, y haciendo que por segundos mi vital liquido sea aquel, emitido lentamente desde tu sexo, ya mas empapado que tu misma frente....

Encimado en ti, decidido a emprender un viaje que duraría toda una noche, le puse un alto a la mente, en esta oscuridad total, sumidos en el erotismo y el libertinaje carnal, procedimos a experimentar, y a hacer énfasis sobre nuestra floreciente creatividad, explorando cada rincón de esta casa, desde el suelo hasta las paredes...

Sudando, y tu cuerpo aun emitiendo elixir de vida, que ahoga mi miembro duro y lo empapa hasta al máximo..

Continuo el idilio y la fantasía se torno realidad, tus gemidos recorrieron mi hogar, mis manos emprendieron expedición por tu piel..nuestras mentes y almas dejaron nuestro aposento, ahora están fuera, junto con las voces, los susurros y la niebla, dejando aquí con nosotros solo el deseo y las ganas de amar, hasta caer muertos...

Que ironía, mira quien relata esta historia, un cuerpo sin vida que yace en un altar que presencio mil y una pasiones, pero esta noche hubo una ultima, esta noche...hemos perdido la vida, incluso antes de emprender este delirio que antes describia sintiendo en mi alma, mil y una emociones..

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