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¿Dónde fuiste?


¿Dónde estas? Te busco en las aguas del basto mar, con la mirada entre los arboles, en los riachuelos del alma, en la obscuridad de mi corazón, en mi día a día, en amaneceres y también por las noches.

Susurros fantasmales en mi cabeza me hacen pensar que te he perdido, mientras horribles quimeras me tientan a actuar sin aún haberte encontrado.

La desesperación me absorbe, te has ido llevándote una gran parte de mi.

Las heladas aguas de un mar de soledad calan mis huesos, mientras la sal marina carcome mis labios e impone en ellos resequedad, resquebrajados completamente por la destemplanza del sol sobre mi rostro.

Ya hace mucho que estoy en alta mar, observando muchos horizontes, cambiantes e inconstantes. Las estrellas por las noches son los únicos luceros que me han quedado desde tu partida.

Postrado en la proa de esta balsa mirando al cielo oscuro, bombardeado por millones de luces titilantes, frecuentemente me pregunto, ¿ha donde has ido? ¿por qué me abandonas justo cuando más te necesito?.

Nunca podré encontrar respuesta a mis interrogantes, pues sin al menos un último vestigio de cordura, no se puede aclarar ninguna de las dudas que contiene mi mente.


H.M

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