Peones de un sistema lleno de consumo.
Eso es lo que somos, todos y cada uno de los seres humanos exceptuando a los altos cargos, que solo mueven un dedo cuando conviene "llamar a la secretaría o a el servicio de comida express".
Somos luchadores, soldados que se enfilan hacia la batalla campal de la vida, mientras los fusiles de la crítica ajena y los cañones de los despiadados apuntan fijamente hacia nosotros esperando nuestro próximo paso, esperando a vernos caer si no es en sus manos a manos de un mejor postor.
La vida es manipulada, transferencias por motivos de trabajo, mudanzas por el mismo hecho, todo es una telaraña cruel de secretos y mentiras, nos hacen creer que todo está bien, mientras nuestra mente recibe un bloqueo mayor que el realizado en Cuba.
"Manipulación" es la palabra perfecta para describir todo, los títeres danzan al ritmo que el titiritero hace sonar y si no adaptas tus pasos, se cortan tus hilos.
El mínimo acto en contra de el sistema es casi un acto de traición digno de una mirada salvaje y aniquiladora que advierte que alguna acción fue ejecutada de manera inadecuada, ¿quieres superar esto? Presta mucha atención.
7:00 am, estás en medio del tráfico, buscando salida de este caos matutino, tienes 2 faltas asistenciales y a la 3era podrías ser despedido, ¿qué haces?.
Tu hora de entrada es a las 7:30 am, tu jefe entra a el departamento a las 7:20 am para percatarse de que persona asiste tarde, se prepara una taza de café mientras espera cínicamente a su próxima víctima al frente de la puerta, que casualmente esta posicionada en un lugar donde el gran dictador posee la mejor vista, justo frente a su oficina.
Sales del tráfico devorando vorazmente el carril izquierdo de la canal contrario para encontrarte con una luz roja justo al final del camino, sirenas, eres detenido y multado por abuso e inconsciencia vial, ignoro total y completamente los términos usados por los fiscales viales y las unidades tributarias que debes cancelar para "salir del paso", lo que no ignoro es que tu cartera quedará lo suficientemente vacía como para saltarte el almuerzo del día a menos que hayas salido de casa con la idea de no almorzar, si este es tu caso, prepárate para "llamar a un amigo" o "consultar a la audiencia" porque estás en otra entrega de "Quien Quiere ser Millonario" edición matutina.
A la fiscal de tránsito resulta que lograste "caerle bien" y te piden 20 Bs.F para los refrescos del medio día, vas a el auto, buscas desesperadamente y encuentras en el posavasos el monto requerido que fue abandonado allí el fin de semana pasado como el "por si acaso" en la tomadera con tus amigos. Se lo entregas a la ladrona de placa e uniforme y emprendes tu camino a el auto.
Te quedan 15 minutos exactos para llegar justo a tiempo a el trabajo o sino el viejo de la calva y sobrepeso logrará cometer su mayor acto de buena caridad del día dejar libre una nueva vacante en su oficina.
Estás consciente de que no llegarás a tiempo e ignoras que esta es tu tercera falta pues la última vez el "señor mayor" solo se dedicó a enviarte una notificación, que quedo olvidada entre las montañas de papeleo que envió solo 3 minutos luego.
Buenas noticias para ti, ha despejado la vía, pero ya solo quedan 5 minutos para llegar a tu destino, que esta aproximadamente a unos 20 minutos de donde te encuentras justo ahora.
Reduces la velocidad, te relajas mientras escuchas en el reproductor de tu auto "Pronto llegará el día de mi suerte, se que antes de mi muerte seguro que mi suerte cambiará…" y desenfundas el vozarrón heredado de tus padres para gritar a los 4 vientos que eres feliz por no tener ninguna obligación por los momentos excepto evitar colisionar con el resto de los conductores llenos de rabia que mueren por llegar temprano a sus oficinas.
Llegas a el edificio donde trabajas, enciendes un cigarrillo, lo fumas delicada y tranquilamente mientras el reproductor sigue llenando el ambiente de tonadas con "buenas vibras".
Apagado el auto, apagado el cigarrillo, sales del auto sin tus utensilios pues no te preocupa lo que tenga para decir tu superior, seguro por su temperamento y por sus noches vacías y sin sexo ha de tener el temperamento de un perro sin hueso justo ahora cuando el reloj en tu muñeca marca las 8:30 am.
Entras con tu rostro iluminado mirando a todos con una sonrisa sarcástica en los labios, desafiando sus intelectos bajos según tu criterio.
Saludas a la recepcionista con un guiño de tu ojo hábil, y es correspondido por esa joven y despampanante mujer que por alguna razón es una de las mas atractivas del recinto…la fantasía que tiene todo hombre dentro de su mente es tener sexo con esta mujer en la oficina adjunta a la recepción y mientras todos hacen fila para entrar que se deleiten con los gemidos de este mujeron, para luego arreglarte la corbata y continuar con la rutina.
Caminas a el ascensor, ruborizado por el hecho de que al fin la recepcionista te paró bolas. Entras, marcas el piso 7 que por alguna razón es uno de los grandes números llamados "de la suerte" en este caso el favorito del escritor. Mientras esperas a que el lento ascensor llegue a su destino te vuelves a mirarte en el espejo y te das cuenta el porque la recepcionista te "prestó atención", estás desgarbado, tu corbata esta un poco desajustada, tu cabello despeinado y tu barba está desaliñada, un poco crecida pues en el medio de la cotidianidad olvidaste afeitarte.
Ya que sabes que tienes potenciales aptitudes de sex-appeal sales del ascensor y saludas a todos con una sonrisa de oreja a oreja, te tomas tu tiempo para entrar a la oficina, no quieres dañar tu día con la mejor de las noticias de el día, estás despedido.
El gordito gruñón está justo al frente de la puerta para cuando entras, con su rostro encendido en un rojo con una saturación de 233 y una luminosidad de 111 en la escala de colores, una locomotora de alrededor de 97 kg's se acerca a ti con un gran escándalo del cual no comprendes nada pues el músculo llamado "lengua" dentro de la boca de tu jefe es como un muñón inservible, un objeto extraño que no le permite desarrollar correctamente y a plenitud su léxico.
Te ríes y esto para colmo causa un arrebato en tu jefe, y justo cuando este decide embestir hacia ti como un toro con la lengua apretada ¡BAM! Le das en la cara.
Sales de tu oficina triunfante, sabiendo que el gordinflón no habrá siquiera llegado al ascensor para cuando estés abajo, sacando a la hermosa recepcionista de su cubículo para llevártela contigo.
¡Felicitaciones! Acabas de escupirle en el rostro a el sistema, pero has perdido tu trabajo como creador de memos en la mejor empresa bancaria de tu país, pero ¡NO IMPORTA!.
Al día siguiente tomarás un vuelo a Italia, donde en unas semanas tu síntesis curricular será recibida por uno de los mayores y mejores bancos de este país, donde puedes optar por el puesto de Vicepresidente General.
Adivina adivinador ¿quién será tu esposa en pocos meses? La recepcionista, con la que por cierto firmarás un acuerdo prenupcial pues no quieres perderlo todo cuando se le antoje dejarte.
Una perfecta prueba de cómo escupirle en la cara a el sistema y salir ganando.
PD: No golpees a tu jefe, no se ha verificado la eficacia de estos métodos y la historia, no es real.
"Debemos controlar a el sistema, no sistematizarnos".
H.M
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