Chaqueta de jean y zapatos a juego.
Un pantalón a la cintura, y el viento en tu cabello.
Negro cual azabache.
Ondea bajo la brisa de este día, caluroso y abrazador.
De estos días de verano que no pasan en vano.
Te miro en la distancia, cuanto quisiera sentir tus manos.
Me dedicas una sonrisa.
Y camino hacia ti.
Con los nervios estos que dan..
Cuando sabes que podrías fallar.
Pero tocar no es entrar.
Aunque quiero pasar.
Y desnudarte en tu alcoba.
Y besarte mientras me robas.
Los secretos que me incomodan.
Míranos aquí en silencio, disfrutando del calor de este templo.
De este templo profano.
Se filtra la brisa por la ventana, arremolina tu cabello.
Y te dejo saber que ardo en deseos.
De morderte la espalda, en partes baja y alta.
Que me desharé de tus jeans apretados.
Dime, ¿que quieres?
¿Quisieras sexo?
¿O quieres amor?
¿Deseas la libertad del viento?
¿O el éxtasis liberal de la mota?
Puedo liberarte del mundo.
Pero dime,
Porque no se interpretar las miradas de las fieras.
Y si supiera, si algún día supiera.
No me extrañaría que pidieras, sentir dentro de ti, el calor que hace allá afuera.
Deja que el perfume de tu piel, me llene la camisa.
Rodemos por el suelo, como si hubiera alguna prisa.
Y pasar el día con las manos llenas de ti.
Llenando mis espacios vacíos, y mis ansias.
Dame todos tus besos.
Y para esta ventisca.
Dame de estos besos, que detienen los relojes.
Y envuélveme en tu chaqueta de jean.
Deja tus zapatos a juego, que te los pondrás luego.
En este día de verano.
De esos que no pasan en vano, métete a mi cama.
Y deja todo en mis manos.
HM.
Un pantalón a la cintura, y el viento en tu cabello.
Negro cual azabache.
Ondea bajo la brisa de este día, caluroso y abrazador.
De estos días de verano que no pasan en vano.
Te miro en la distancia, cuanto quisiera sentir tus manos.
Me dedicas una sonrisa.
Y camino hacia ti.
Con los nervios estos que dan..
Cuando sabes que podrías fallar.
Pero tocar no es entrar.
Aunque quiero pasar.
Y desnudarte en tu alcoba.
Y besarte mientras me robas.
Los secretos que me incomodan.
Míranos aquí en silencio, disfrutando del calor de este templo.
De este templo profano.
Se filtra la brisa por la ventana, arremolina tu cabello.
Y te dejo saber que ardo en deseos.
De morderte la espalda, en partes baja y alta.
Que me desharé de tus jeans apretados.
Dime, ¿que quieres?
¿Quisieras sexo?
¿O quieres amor?
¿Deseas la libertad del viento?
¿O el éxtasis liberal de la mota?
Puedo liberarte del mundo.
Pero dime,
Porque no se interpretar las miradas de las fieras.
Y si supiera, si algún día supiera.
No me extrañaría que pidieras, sentir dentro de ti, el calor que hace allá afuera.
Deja que el perfume de tu piel, me llene la camisa.
Rodemos por el suelo, como si hubiera alguna prisa.
Y pasar el día con las manos llenas de ti.
Llenando mis espacios vacíos, y mis ansias.
Dame todos tus besos.
Y para esta ventisca.
Dame de estos besos, que detienen los relojes.
Y envuélveme en tu chaqueta de jean.
Deja tus zapatos a juego, que te los pondrás luego.
En este día de verano.
De esos que no pasan en vano, métete a mi cama.
Y deja todo en mis manos.
HM.
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