He vuelto a estas las mismas cuatro paredes, del penthouse que tantas veces nos han visto sonreír.
No sé que pienses de mi, he cambiado desde que nos vimos.
Has cambiado desde que nos vimos.
Pero me sigues gustando.
Inclusive mucho más que antes.
Y aunque hace años no mirábamos nuestros rostros.
Es como si no hubiese pasado un solo día lejos de ti.
No sé a quién atribuirle este sentimiento.
O a qué.
Pero aquí estamos, hablando sin hablar.
Y en el fondo quizás, quieras conversar.
Y decirme cuanto me extrañaste..
Cuanta falta nos hemos hecho..
Y todas las veces que pensaste en mi..
Solo muy en el fondo de tu corazón quizás quieras hacerlo.
Tranquila, pues se entender, que después de un fallo no valen disculpas.
Que no hay pastillas para el dolor en el corazón.
Y que no existen esponjas para las infinitas lágrimas que derramas por amor.
Lástima que entendí todo con el pasar del tiempo, y no en el momento justo.
Y puedo vivir así, mirándote y fingiendo que no me conmueven tus ojos.
Pretendiendo que mis manos no querrán posarse en tus caderas.
Muriendo por besarte.
Victima de mi desastre.
No puedo prometer nada.
Me gustas, y tienes todo lo que quiero de una mujer.
Pero justo ahora...
No tenemos espacio aquí.
No sé que pienses de mi, he cambiado desde que nos vimos.
Has cambiado desde que nos vimos.
Pero me sigues gustando.
Inclusive mucho más que antes.
Y aunque hace años no mirábamos nuestros rostros.
Es como si no hubiese pasado un solo día lejos de ti.
No sé a quién atribuirle este sentimiento.
O a qué.
Pero aquí estamos, hablando sin hablar.
Y en el fondo quizás, quieras conversar.
Y decirme cuanto me extrañaste..
Cuanta falta nos hemos hecho..
Y todas las veces que pensaste en mi..
Solo muy en el fondo de tu corazón quizás quieras hacerlo.
Tranquila, pues se entender, que después de un fallo no valen disculpas.
Que no hay pastillas para el dolor en el corazón.
Y que no existen esponjas para las infinitas lágrimas que derramas por amor.
Lástima que entendí todo con el pasar del tiempo, y no en el momento justo.
Y puedo vivir así, mirándote y fingiendo que no me conmueven tus ojos.
Pretendiendo que mis manos no querrán posarse en tus caderas.
Muriendo por besarte.
Victima de mi desastre.
No puedo prometer nada.
Me gustas, y tienes todo lo que quiero de una mujer.
Pero justo ahora...
No tenemos espacio aquí.
Comentarios
Publicar un comentario