Ningún hombre cuerdo
posa su mirada en la mujer de un amigo.
La carne que está
sujeta a los huesos de la mujer de un compañero es sagrada, está maldita la
mano de quién la toca en el justo momento en que la acción es realizada.
Omitido el perdón
para la más alta traición del mundo humano.
Eres escoria entre
la escoria, estás inclinado en un mundo en el cual el hombre recto rige.
Falso.
Traidor.
Mentiroso.
Todos los adjetivos
negativos son perfectos par ti, lástima que alguna vez me atreví a llamarte
"amigo".
H.M.
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